Madrid 26.01.12

Jueves, el trayecto

Pues no sabemos exactamente qué es lo que venimos a hacer aquí, pero el caso es que aquí estamos, de nuevo en Madrid. Y digo de nuevo porque, el año pasado, embarazada de Hugo y con apenas 15 meses Bruno, nos hospedamos en este mismo hotel durante la semana del puente de diciembre. Las cosas han cambiado bastante, y no me refiero a la ciudad, tiendas o monumentos, no, se nos ha complicado la logística a la hora de prever comidas, siestas, lugares y así planificar, dentro de lo que cabe, la estancia. Pero a pesar de todo, he de reconocer que hemos mejorado en tanto a que somos mucho más prácticos y ágiles que cuando sólo viajábamos con Bruno, supongo que todo es práctica…

Ayer llegamos a mediodía en tren, el trayecto se nos hizo largo a pesar de ser tan sólo 2 horas y media, pero hacía demasiado calor y Hugo estaba algo inquieto. Los desplazamientos en metro no están nada adaptados para moverte con un cochecito con patinete incluido, dos bebés y una maleta. Así que el viaje fué cansado. Después hotel, donde comimos el picnic que traíamos preparado y por la tarde paseíllo por el centro, plaza Mayor y alrededores y Chueca, calle Fuencarral, que está muy animada.

Bruno también merendó en el Starbucks.

¡Queremos una cama así! de dos por dos y un supletorio al ladín para Bruno:

Hotel: Suites Viena

Viernes

Para empezar bien el día hemos desayunado un chocolate con churros en la casa Valor, ummmm! Y con un buen bigote negro cada uno, hemos puesto rumbo hacia Serrano, que ya tenía ganas yo de ver cuatro tiendecillas que merezcan la pena. Anoto también que no me he comprado nada. Visitamos una que en concreto nos encanta, y lo digo en plural porque se trata de Baby Delhi, un espacio para los peques, adaptado, bien decorado, tranquilo, en donde se pueden encontrar desde juguetes de madera, libros, galletitas, zumos y cereales, entre otros productos ecológicos y organizan diferentes talleres y actividades, además de tener un espacio en donde sentarse a tomar un café con un bizcocho, muy agradable. Sólo que es un pelín pequeño para todo lo que se ofrece. No me importaría tener una tienda así, desde luego que no me importaría…

Acabamos comprando cuatro pechugas villaroy en el super del Corte Inglés y con metro, al hotelillo a comer y descansar, que hoy está nublado, hace mucho frío y los peques necesitan un poco de paz para poder seguir el ritmo. Detallo lo de las pechugas porque es tradición, el año pasado cuando vinimos con Bruno le intentamos dar un día un potito porque nosotros no comíamos porque nos habíamos puesto las botas de panes ecológicos con mermeladas y chocolate en Le Pain Quotidien. Así que le compramos un potito ecológico, ya que éste seria su primera comida precocinada y por lo menos debía ser de buena calidad. Pues bien, no hubo forma de que se lo tragara, es que con tan sólo olerlo lo rechazaba, compramos otro con trocitos, ya que a esas alturas él ya comía de todo como nosotros, pero por comodidad aquel día… Nada. Ascos y más ascos. Al final, acabamos en el super a ver que le podemos ofrecer y, es entonces, cuando descubrimos las pechugas con bechamel y rebozadas, qué buen resultado!, menudo vicio, se las zampa que da gusto. Esa vez abusamos de esas pechugas. Y esta es la historia, así que este año teníamos que repetirlo. Siguen vendiendolas y riquísimas.

Esta tarde un rato de parque, paseillo, cenita de pasta fresca y hasta mañana.

Sábado

Mañana ajetreada, tenemos función para bebés y niños en La Casa de América, Bruno se lo pasa estupendamente viendo la obra de Mercedes Carrión, Cajas y más cajasEn contra de nuestro mal pensado pronóstico, permanece sentado durante toda la función, la media hora anterior de cola y no rechista por el agujero en el estómago que el pobre debe tener tan tarde al mediodia, estamos felizmente sorprendidos. Sólo hay un aspecto que nos hace pensar, ha tenido la oportunidad de salir al escenario en varias ocasiones y sin embargo, ha tenido clarísimo su negativa. ¡Todos los niños querían salir! ¿Será pues que la timidez, o el modo de ser más bien reservado y discreto se hereda? O quizás… ¿aprende de nuestro comportamiento y lo imita? No sabemos. Mientras, Hugo ha seguido curioso el juego de luces y los gritos de la actriz, aunque algun susto se ha llevado que le ha hecho llorar, pero con su mami siempre a punto no hay problema.

Salimos a toda prisa en busca de comida, encontramos un japonés que nos hace segregar tantos jugos gástricos que decidimos entrar, eso sí, por si las moscas, le compramos a Bruno una villaroy y un brioche de jamón serrano, esta vez en la pastelería Mallorca.

Se suspende una actividad a la que pensábamos asistir así que paseito y al hotel.

Domingo, la vuelta a casa

Último día, bastante frío por cierto, hacemos las maletas y al parque del Retiro, a que Bruno disfrute corriendo entre hojas de plátano, columpios nuevos y vea los patos y a los patosos remar. Es un parque con mucho encanto, cuando te adentras olvidas dónde te encuentras, el ruido y la polución. Me encanta la casa de cristal que hay en su interior, con su laguito, cascada, los cisnes nadando, me parece de cuento de hadas.

Fotos hechas por Bruno, desde sus ojos:

A fin en la estación, Hugo descansa en el tren y Bruno para aquí y para allá, emocionado, disfruta del viaje. Por suerte Jandro nos espera puntual para acercarnos a casa, ¿que más se puede pedir? Repetir otra escapadita pronto.

 

 

 

Reflexiones

A pesar de no saber qué es exactamente lo que entiende Bruno por viajar, creo que es una buena experiencia para él. El cambio de aires, la emoción que le transmitimos, el dormir fuera, la responsabilidad que asume recogiendo sus cosas antes de irnos y haciendo la maleta, ayudándonos con los preparativos, con Hugo. No es necesario escoger grandes destinos, el simple hecho de cambiar de entorno le es suficiente.

Sin embargo Hugo, a pesar de que con tal de estar en mi regazo ya tiene suficiente, que no entiende de aquí o allá, he notado que se inquieta bastante, supongo que el hecho de cambiar sus hábitos, sus horarios no impuestos, sino los que surgen naturalmente con las rutinas diarias, comidas, cenas, … le altera. Quizás nota que no estoy tanto por él, o tal vez sea que me nota diferente, un poco en tensión por los preparativos, que, aunque vayamos con lo puesto, los peques necesitan unos mínimos, no lo sé.

Otra cosa importante a destacar es que las ciudades, por lo menos las más cercanas, no són un buen destino para los niños. Tengo muy claro y lo acabo de comprobar empíricamente, que éstos necesitan espacio, naturaleza, correr bien lejos, sin miedos, sin peligos, saltar, caerse, ensuciarse, tocar, descubrir, … Y eso sólo es posible en el campo. La arquitectuta y el urbanismo de las ciudades no ha tenido en cuenta a sus habitantes, los más pequeños se encuentran encerrados, en espacios sucios, llenos de límites peligrosos y contaminados. No les aportan nada positivo. Exceptuo, por supuesto, aquellos parques grandes, con columpios, espacio y limpios que cumplen con todos los requisitos para una buena diversión, lástima que se encuentren tan pocos.

Nuestro próximo destino será diferente.

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Mermelada de naranja y zanahoria ecológica

Como de costumbre todos los sábados por la mañana, especialmente los de invierno, vamos a un mercadito al aire libre a comprar fruta y verdura, siempre al mismo puestecito, en el que, además de atendernos amablemente y con una sonrisa de oreja a oreja, conocen nuestros nombres y siempre tienen un detalle regalándole a Bruno una pieza de fruta. Reivindico esta forma de ir a comprar, siempre debería ser así, sin prisas, con confianza y un poco de alegría, que poco cuesta y cómo se agradece!

Me olvidaba de lo más importante, venden producto ecológico, todo un placer comer verdura que, tan sólo hervida y aliñada con un buen aceite y sal resulta deliciosa, asi como, fruta fresca que realmente sabe a fruta. Definitivamente nos hemos aficionado. El único que puso pegas al respecto fué Bruno cuando, en octubre noviembre, le pidió a Mica uva en vez de la mandarina que esta le ofrecía y se llevó una gran decepción cuando le explicó que estaba fuera de temporada y eso no podía ser.

El caso es que este sábado, compramos siete kilos de naranjas para hacer mermelada de naranja y éste ha sido el resultado (desayuno del domingo):

Una mermelada riquísima, nada empalagosa ya que tiene un puntito amargo muy especial, y con sus tropezones de piel de naranja confitada, tendremos que repetirla! Mejor dicho, Eloy y Bruno tendrán que repetirla, que han sido los cocineros. Esta es la receta:

Ingredientes

  • 500 gr de naranjas
  • 1 zanahoria grande
  • 1 limón grande bien pelado y sin pepitas
  • 500 gr de azúcar

Preparación

  1. Pelar las naranjas y reservar la piel de una de ellas, ¡Ojo! evitar al máximo la parte blanca ya que amarga
  2. Poner en el vaso la pulpa de las naranjas, la piel reservada, la zanahoria, el limón pelado y el azúcar. Th 6″, velocidad 4.
  3. Triturar la fruta a gusto y programar 20′, temperatura varoma, velocidad 1.

El tiempo de cocinado puede variar en función del zumo que suelten las naranjas.

Bacalao rebozado – fish & chips

Este enero nos está costando comer pescado, entre que Bruno y Hugo no me dejan ir al mercado a comprarlo y que no soy muy amiga de limpiarlo, que no de comerlo, no comemos el que quisiéramos. Así que, para este sábado, rebuscando en la nevera ingredientes que me inspirasen encontré unos lomitos de bacalao que ya llevaban ahi su tiempo y, sin manera concreta de cocinarlos, los desalé. Por mi cabeza pasó desde hacer un familiar ajoarriero o una receta que probamos en Lisboa hace tiempo y que, casualmente, el Arguiñano explicó hace poco en su programa, bacalao a bras, hasta que en último momento el blog del Cocinero Fiel me convenció con este pescado rebozado fácil de hacer y sin tener que desmigajar los lomitos, que pena me daba. Aunque he de reconocer que cualquier fritura es un engorro en la cocina.

Hoy Eloy ha sido la mano de obra y el resultado ha sido muy bueno, un bacalao en su punto justo de cocción (o por lo menos, como a nosotros nos gusta) con un rebozado crujiente, eso sí, acompañado de escarola con romescu en lugar de las chips. Quizás, por poner alguna pega, estaba un pelín salado, es que estamos tan acostumbrados a comer soso…

Ingredientes

  • Bacalao desalao
  • 175 gr harina
  • 250 cl de cerveza bien fría
  • 1 ch sopera de miel

Preparación

  1. Desalar el bacalao
  2. En un bol mezclar los ingredientes para el rebozado: harina, miel y cerveza.
  3. Enharinar los lomitos de bacalao y rebozarlos con la mezcla que hemos preparado
  4. Freir con abundante aceite, hemos usado la sartén freidora para que quedaran bien cubiertos de aceite a 200 ºC.

Fideuá

Comidita de fin de semana….

Ingredientes

  • Fideos numero 0 (o cabello de ángel)
  • Sepia
  • Ajos
  • Picada de ajo y perejil
  • Gambas

Para el caldo de pescado:

  • Espinas de pescado, cangrejos, …. para hacer caldo
  • Perejil
  • Laurel

Preparación

Lo primero hacer el caldo de pescado, para ello ponemos a hervir en una olla todo el pescado junto a la ramita de perejil y las hojas de laurel, es importante que lo desespumemos durante los primeros minutos, ya que sino puede dar al caldo un gusto algo amargo. En 20 minutos tenemos el caldo listo, lo colamos y reservamos.

En cazuela una bien grande, ponemos un chorrito de aceite, y sofreímos ligeramente los ajos, cuando están empezando a tomar color, añadimos la sepia cortada en trozos no muy grandes, cuando la sepia esté casi lista añadimos la picada de ajo y perejil, y a los fideos cabello de ángel, tenemos que sofreír un buen rato los fideos, hasta que tomen color.

Cuando los fideos ya están dorados, añadimos el caldo hasta cubrir, y esperamos a que éste se consuma, notaremos que la fideuá esta lista cuando los fideos empiezan a ponerse tiesos.

mmmm estaban riquísmos, se pueden acopañar con alli-oli!!

 

Hojaldre de manzana y morcilla

Este fin de semana tengo ganas de cocinar, ayer Eloy nos sorprendió con un fideuá con el que nos chupamos los dedos y hoy, para acompañar el pulpo a la gallega, los restos de fideuá y la ensalada con romescu, hale, un hojaldrito diferente. La receta la encontré por casualidad en el blog de recetas Webos fritos y cual ha sido mi mala suerte cuando, esta mañana, cuando iba a hacer la receta, enciendo el ordenador y no puedo abrir la pagina por un error en su web… Ufff! Por suerte, con imaginación y improvisando un poquito hemos conseguido algo que se le parece, je, je!

Añado que, inventarse una receta con Bruno y Hugo activos y Eloy ocupando la cocina porque tenía que “asustar” al pulpo no ha resultado nada fácil, así que, descritas las condiciones, estoy más que satisfecha del resultado. Ahora bien, queda pendiente repetirlo y mejorarlo.

Ingredientes

  • Una plancha de hojaldre
  • ½ morcilla de Burgos
  • 1 manzana reineta hermosa
  • 2 / 3 huevos
  • 200 ml de nata
  • Un poco de sal
  • Un poco de pimienta

Para caramelizar la manzana

  • Una pizca de mantequilla
  • Un poco de azúcar moreno

Preparación

  1. Precalentar el horno a 200º
  2. Preparar el hojaldre en un molde, pinchar con un tenedor, ponerle peso encima (garbanzos) y meter en el horno unos 15 minutos y sacar. ¡Cuidado con el horno! Si veis que está a medio hacer un poco antes de este tiempo, sacadla.
  3. En un bol batir los huevos y la nata. Salpimentar al gusto.
  4. Pelar y partir en gajos un poco gordos la manzana. En una sartén antiadherente, poner una pizca de mantequilla y poner la manzana a caramelizar con un poco de azúcar por encima, hasta que tenga un punto medio de hechura. No debe estar muy blanda ya que le queda un rato de horno.
  5. Yo he hecho un pelín la morcilla en rodajas en el microondas, pero quizás no era necesario porque con el horneado que le queda ya es suficiente.
  6. Quitar el peso que le hayamos puesto al hojaldre, y echar la nata y los huevos batidos. Colocar ordenadamente una rodaja de morcilla, una de manzana y así sucesivamente.
  7. Meter otros 15 minutos en el horno, hasta que veamos que los huevos y la nata han cuajado y el hojaldre queda ligeramente dorado.

¡A disfrutar!