Día de playa

Aunque ya ha pasado una semana… ahí van las foticos del domingo de playa, y en pleno marzo! Bruno disfrutó de lo lindo y nosotros también, ¡tendremos pues que repetirlo!

Foto de grupo
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Que gusto verlos correr sin necesidad de poner límites
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Y ahora las fotos hechas por Bruno, desde su punto de vista (desdesusojos 😉 )
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Galletas de avena ecológicas (Oatcakes)

Andábamos buscando la receta de unas galletas saludables para poder dar a nuestros peques ya que, como siempre encuentran un momento para pedir una o compartirla con un amigo, pues al menos que sean lo menos perjudiciales para ellos, vamos, con poco azúcar pero sin edulcorantes, poca grasa, harina ecológica integral, … Y al fin dimos con ellas, se trata de unas galletas sencillísimas de elaborar, muy ricas, y que cumplen los más altos niveles de exigencia de cualquier mamá preocupada por la alimentación.

Así que, sin más preámbulos, aprovechando que Bruno desde que entró la primavera ha dejado las siestas, ¡a cocinar!

Galletas de Avena

Ingredientes:

  • 140 g de copos de avena
  • 140 g de copos de avena molidos (thermomix o molinillo de café)
  • 280 g de agua hirviendo
  • 28 g de mantequilla
  • 3 g de sal
  • 6 g de semillas de sésamo

Preparación:

  1. Mezclar todos los ingredientes y dejar reposar 15 minutos
  2. Extender la masa formando un rectángulo de aproximadamente 5mm
  3. Cortar la masa con la forma deseada
  4. Poner en una bandeja de horno y dejar reposar 1h (para que sequen)
  5. Hornear a 180ºC durante 40 minutos  (si vemos que se nos tuestan podemos darles la vuelta a mitad de coción)

Se trata de unas galletas no determinadas, me explico, sirven tanto para acompañar dulce como para salado, no contienen nada de azúcar, simplemente avena, así que van igual de bien con chocolate, mermelada o crema de cacahuete como  con salmón, queso, foia, … lo dejo a vuestra imaginación.

Consejos:

  • Se les puede añadir pepitas de chocolate, para merendar están buenísimas.
  • Multiplicar los ingredientes x2 o x3, así os ahorrareis hacer de nuevo estas galletas al dia siguiente 😉

Pan de patata especial tostadas

Seguimos con nuestra afición semanal panadera, más en concreto, de elaboración de pan de molde, pero esta vez con ingrediente sorpresa: la patata.

El resultado ha sido excelente, un pan tierno con corteza bastante dura para ser pan de molde, pero con una miga muy jugosa que a los peques y no tan peques les ha encantado, seguro que lo repetimos. ¡Y tostado queda espectacular!

PanPatata

Ingredientes:

  • 450 g de harina blanca de trigo
  • 120 g de patata cocida
  • 15 g de levadura fresca
  • 140 g de agua y 140 g de leche mezclados
  • 16 g de sal (a gusto)

Preparación:

  1. Cocer las patatas con piel y sin sal (se pueden poner en el micro 8′)
  2. Pelarlas, rallarlas y pesarlas
  3. Mezclar en un bol la harina con la sal
  4. Disolver la levadura con un poco de leche
  5. Incorporar a la harina la patata rallada y mezclar con las manos
  6. Añadir la levadura y la mezcla de agua y leche
  7. Amasar bien como cualquier pan (unos 10′)
  8. Dejar fermentar 2 horas (igual menos, dependerá, como siempre, de la temperatura)
  9. Desgasificar bien y le darle forma de batard (típicos pliegues del pan de molde)
  10. Meter la masa con la costura por abajo en un molde tipo Plumcake untado con aceite
  11. Dejar fermentar una hora
  12. Hornear a 220ºC unos 45′.

Consejos:

  • Si veis que se os tuesta demasiado la parte superior del pan podéis cubrirlo con papel de aluminio
  • En el último fermentado, es interesante cubrir en esta última fase con un trapo húmedo o harina para que no se forme costra.
  • Consumir en tres días ;), que no lleva conservantes.

 

 

Mermelada de fresas

Llego la temporada de las fresas, o mejor dicho fresones, así que, para poder degustarlos durante todo el año, ¿qué mejor que hacer una mermelada?
Mientras Hugo y mamá descansan, Bruno y yo nos hemos puesto manos a la obra.

MermeladaFresas

Ingredientes:

  • 1,5 Kg de fresas maduras
  • 750 g de azúcar
  • 1/2 manzana
  • Zumo de 1 limón

Preparación:

  1. Lavar y cortar las fresas por la mitad
  2. Poner en el vaso de la thermomix las fresas, el azúcar, el zumo de limón y la manzana.
  3. Programar 30′, velocidad 2, temperatura 100ºC con el cestillo encima para que pueda evaporar
  4. Esterilizar los botes (hirviéndolos durante 10′), rellenarlos con la mermelada y hacer el vacío.

Consejos:

  • Si a vuestro hijo les gustan mucho las fresas y no queréis quedaros sin mermelada, mantenedlo bien alejado el bol donde estén.
  • También se puede realizar sin thermomix en una olla removiendo de vez en cuando. Y ojito con las quemaduras, ¡eh!

 

Corregido y aumentado

Hace unos días publicamos una entrada titulada “Hace rato que no le oigo”, sobre aquellos momentos en los que parece que no haya niños en casa. Cuando están desaparecidos y en silencio, seguramente estarán muy concentrados en algún que otro hallazgo, en algun descubrimiento que seguro nos sorprenderá.

Bien, pues esta vez ha sido el turno de Hugo, llevaba un rato gateando a sus anchas por el comedor de casa cuando hemos ido todos corriendo a verle y, no por el chichón que era de esperar, no, hemos ido por las carcajadas que se pegaba, ¡estaba muerto de risa!, ¡él solito!, ¡ja, ja, ja! Y este ha sido el motivo de tanta diversión:

HugoPlanta

Y asi es Hugo, con apenas ocho meses y medio… ¡angelico!

Evidentemente, Bruno ha disfrutado mucho con la hazaña de su hermano, justo ahora que empezaba a comprender que a las plantas hay que cuidarlas con cariño, ufff!

La teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner

En plena época de preinscripciones para el curso escolar 2012 – 2013, cuando uno se plantea a que colegio va a llevar a su hijo, cuando se acerca el momento de dejarlo durante gran parte del día, cinco días a la semana después de tres años casi sin separarse, surgen las dudas. ¿Qué tipo de educación buscamos? ¿Qué es lo que más valoramos de una escuela? En este momento me vienen a la memoria los buenos y los malos recuerdos de mi escolarización y es entonces cuando, desde mi punto de vista de madre sin conocimientos de pedagogía más que el propio instinto y la experiencia, me doy cuenta de que lo que no quiero para mi hijo.

No quiero clases magistrales desde pequeñitos porque no hay quién aguante dos minutos sentado en una silla y, los culos inquietos, están mal vistos en una escuela tradicional. Opino que los niños necesitan correr, desahogarse y curiosear libremente, sin horarios ni limitaciones autoritarias no motivadas.

Tampoco quiero que el método de aprendizaje se base en memorizar datos de diferentes asignaturas para llegar a una fecha determinada, examen, volcarlas y después olvidarlas. Ése ha sido mi sistema de enseñanza, así me hicieron odiar la historia, que no eran más que fechas y datos a memorizar, la geografía, la química, cuando no me enseñaron que todo funciona a base de reacciones y, podría seguir… Pero resulta que, sí, me gusta la historia, que me encanta la geografía, que disfruto viajando y aprendiendo… Me valoraban por mis conocimientos en matemáticas y me decían aquello de que la plástica y la gimnasia eran “marías”. Ser de ciencias era lo bien visto, para aprender había que hincar codos… ¿Os suena? Ojalá todos los datos que tuve que memorizar perduraran en mi cabeza porque entonces sí podría decir que sé algo…

Es entonces cuando una se decide a leer sobre educación y psicología y se sorprende gratamente al ver que sus ideas no van tan desencaminadas. Me reafirmo en que la escuela tradicional no me ha servido para aprender todas las materias que me han enseñado y que ha valorado sólo una parte de mi inteligencia, menospreciando otro tipo de talento.

Éste vídeo de Eduard Punset sobre la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner muestra el tipo de enseñanza que me gustaría para mis peques:

 

Howard Gardner ha revolucionado el mundo de la psicología y como consecuencia, el de la educación en los últimos 20 años. Su teoría de las inteligencias múltiples critica el concepto de inteligencia como una cuestión estática y única.

Tradicionalmente la escuela tradicional se ha centrado en valorar la inteligencia verbal y la logico matemática considerando así el talento académico como el máximo representante de la inteligencia humana. Pero, ¿y el resto de habilidades y capacidades humanas que usamos diariamente y en diferentes ocasiones, que no son estrictamente las académicas? ¿Porqué se considera más inteligente a quién es capaz de resolver problemas lógicos o tiene mucha capacidad oratoria a quién es un gran músico o deportista? Gardner comenta que sobrevalorar un tipo de inteligencia sobre otra en las escuelas no facilita el desarrollo global y integral de los individuos. Diversos estudios complementan sus teorías.

Por todo esto propone la creación de instituciones escolares que permitan acercarse al conocimiento de forma diversa, permitiendo desarrollar todas las inteligencias: la naturista, verbal, la logico matemática, la visual espacial, la corporal, la musical, la interpersonal y la intrapersonal.

Los maestros, en este sentido, se han de tranformar en guias, coach, y ayudar a los alumnos a descubrir sus pasiones y su forma de acercarse al mundo. Lo que obliga a individualizar la atención y a diversificar la forma de evaluar a los alumnos. Todo un reto para los docentes que tendrán que trabajar en equipo y no sólo entre ellos, sino también con las familias.

Y eso es lo que busco para la educación de Bruno y Hugo, quiero que ellos vayan a la escuela motivados, porque ese sea un lugar de descubrimiento, de juego, donde el aprendizaje sea sólo una consecuencia.

Supongo que es una utopía.