Huele a verano…

Cómo disfruto del verano, el sol, la mar, ese especial olor, el sonido de los pajaritos al anochecer…

Echo de menos los viajes salaos que nos pegábamos por el Mediterráneo, echo de menos mi pequeño paraíso, Menorca, espero repetirlos pronto, eso sí, ahora mucho mejor acompañados…

Ahí va una pequeña muestra de ello:

Nuestros amigos de viaje, siempre nos saludan.

Estudiando el rumbo con precisión, no es para menos, íbamos a Cerdeña.

Nuestro ex-barco desde tierra, ohhh!.

Después de cenar a bordo.

Y un faro, este caso el Faro de n’Ensiola en el archipiélago de Cabrera.

No pararía de poner más y más fotos, me traen tan buenos recuerdos… Pronto repetiremos.

Vivir sin televisión… (la decisión de Bruno)

Cenábamos como de costumbre cuando Bruno, ya en la última cucharada, salta disparado de la trona y se pone a correr por casa, a tirar los cojines al suelo, aporrear el sofá, dar volteretas … le dejamos hacer, ya que creemos que es un comportamiento sano porque durante todo el día acumula mucha energía y de alguna forma tiene que liberarla.

Cuando estábamos ya con el postre oímos un fuerte golpe, comprobamos que no había pasado nada, Bruno seguía corriendo con micrófono en mano de un lado a otro de la casa, sólo una sonrisilla pícara nos dió que pensar, pero no le dimos más importancia.

Cenados y con Bruno dormido, nos sentamos rendidos a descansar, enchufamos la caja tonta para que nos entretengan un rato y… ¡sorpresa!! la TV (que no tiene mas de dos años) tiene un fuerte golpe en el centro de la pantalla:
La tele....
La primera reacción es de un enfado descomunal (suerte que lo vimos cuando Bruno ya dormía que sino se hubiera llevado unos gritos que no hubieran arreglado nada). Marta,  que sabe relativizar mucho más que yo, me dice que no pasa nada que solo es una cosa material, que lo importante es que todos estamos bien y tengamos salud.

Lo primero que me pasa por la cabeza es que “vaya niño nos ha tocado”, todo lo rompe, sus acciones tiene maldad, ….

Nos vamos a dormir muy disgustados, a mi me cuesta mucho coger el sueño, no paro de darle vueltas a lo sucedido, al final consigo dormir y por la mañana veo las cosas de otra manera.

  • Los niños no tienen maldad, son buenos por naturaleza, si alguna vez actúan así es porque nos quieren llamar la atención, tenemos que entenderles y atenderles, algo le estará pasando, en nuestro caso probablemente sean los celos a su hermano Hugo, algo normal pero que entre todos lograremos superar.
  • A estas edades los niños no saben que una tele vale casi 1.000€ y una pinza de la ropa 0.10€ por lo tanto no le dan valor económico a las cosas (otra cosa que tendríamos que aprender de ellos) por lo tanto por mucho que le diga que esto no esta bien, él no ve diferencia entre romper la televisión y rasgar una hoja de una revista vieja.

Ahora las partes positivas de éste nuevo episodio familiar:

  • Nunca hemos querido que nuestros hijos abusaran de la tele, intentábamos ponerle la menor televisión posible y siempre seleccionando el contenido, aún así, desde hace aproximadamente un mes Bruno se enganchaba a cualquier cosa, hasta los anuncios, con lo cual la situación nos viene perfecta.
  • ¿Queremos que nuestros hijos cuando lleguen del colegio se tomen la merienda delante de la tele o la consola? o, ¿preferimos que jueguen, pinten, salten, se mojen y corran?
  • Es muy cómodo poner la TV de fondo y que los vaya ‘distrayendo’ con diferentes contenidos que la mayoría no son de nuestro interés.
  • Ahora seguro que tendremos mucho mas tiempo para jugar con los peques, salir a pasear, y leer. Siempre hemos priorizado, pero ya no habrá lugar a dudas!
  • Seguiremos consumiendo contenidos de nuestro interés ya que disponemos de Internet por lo tanto no seguiremos del todo desconectados.
  • Decir que ya hemos pasado temporadas sin televisión, cuando Marta y yo empezamos a vivir juntos pasamos más de medio sin televisión en casa y las sensaciones fueron muy positivas.

Lo más fácil después de esta situación sería enfadarse con el peque, castigarle y, muy probablemente, llevarlo a una guardería hasta que empiece el colegio, pero después de mucho pensar, creo que lo que necesita nuestro hijo es que le dediquemos a él mas tiempo en exclusiva. Seguro que es una situación pasajera y que Bruno nos esta intentando decir algo que somos incapaces de comprender, el pobre lo debe estar pasando fatal…. intentaremos ayudarle!!!

Yoga

Acabo de cambiarme de academia de yoga con mucha penica, más que por el centro donde había aprendido todo lo que se, por la profesora que me lo enseñó, Francesca. Una persona paciente y serena, que con sólo su mirada transmite paz. Echaré de menos sus clases, las charlas y los mini momentos de meditación. Por diversos motivos empiezo una nueva etapa de yoga, esta vez según el método iyengar, seguro seguiré aprendiendo.

Dejo este divertido vídeo de un anuncio de pañales:

El maestro “yogui” es clavadito a Hugo, cualquier día paso de las clases y me quedo en casa aprendiendo de él, jejeje!